domingo, 8 de abril de 2018

DONACIÓN AL MUSEO SANTA CLARA


A finales del pasado mes de marzo, el Museo Santa Clara de Zafra ha aceptado una importante donación de D. Pedro Jesús Moreno Amezcua consistente en nueve obras del pintor Fernando Moreno Márquez y de un documento de su puño y letra.

Son cinco óleos sobre lienzo: un Autorretrato, fechado en 1926; dos obras costumbristas (Otilia, de 1930; Maja con abanico y peineta, de 1932); y dos retratos (el de su hermano Eladio Moreno Márquez. 1933; y el de su esposa María Isabel Amezcua Ocaña. 1944). Y cuatro miniaturas pintadas al óleo sobre cerámica: los retratos de su hermano y cuñada el de una Dama con mantilla española y un Caballero con casaca roja y Cruz de Malta, todos sin fechar. El documento, de hacia 1944, es una carta del pintor a su hermano Eladio sobre el retrato que había pintado de su cuñada.

Desde el Museo queremos agradecer la generosidad de D. Pedro J. Moreno Amezcua y de su familia que de Moreno Márquez.
















domingo, 1 de abril de 2018

PIEZA DEL MES / ABRIL 2018

 





































Palias e hijuelas 
 

Telas, cartón, hilos...
Siglos XVIII-XX
 

Monasterio de Santa María del Valle, Zafra



Entre la palia y la hijuela, lienzos litúrgicos utilizados durante la celebración de la Misa, existe cierto confusionismo por la designación indistinta, según las zonas o tratadistas, para elementos diferentes con funciones similares.

De ordinario, llamamos palia a la pieza cuadrada de tela, endurecida con un cartón o almidonada, que se colaba sobre el cáliz. Su parte superior podía ir adornada con pinturas o bordados y ser del color de las vestiduras litúrgicas del día, mientras que la inferior llevaba sobrepuesta una pieza de lienzo con puntillas, que podía retirarse para purificarla.


Mientras que la hijuela sería la pieza redonda, así mismo de lienzo almidonado o acartonada con ornato por encima, que se utilizaba para cubrir la hostia que se encontraba sobre la patena antes del Ofertorio de la Misa.


Hoy en desuso, ambas servían para proteger las especies sagradas del polvo o los insectos. Aunque se ha querido ver en ellas un recuerdo del sudario que cubrió el cuerpo de Cristo en el sepulcro, su origen en torno al siglo XVI y su uso evidencian una función meramente práctica de carácter higiénico.



 









Galería alta
Hasta el 30 de abril de 2018