viernes, 16 de septiembre de 2016

FERIA REGIONAL DEL CAMPO EXTREMEÑO - MEDIO SIGLO DE HISTORIA

Con motivo de los 50 años de la Feria Regional del Campo Extremeño se celebrará un acto conmemorativo en el que se incluye la proyección de una película de la feria de 1966 y una exposición.
Todo en el Pabellón Central del Recinto Ferial.
El acto el día 22 de septiembre próximo a las 21:00 horas.
La exposición estará abierta hasta el 5 de octubre.


jueves, 8 de septiembre de 2016

FELICIDADES EXTREMADURA

El 8 de septiembre, festividad de la Natividad de la Virgen, es la fiesta principal de Nuestra Señora del Valle, titular del monasterio de clarisas de Zafra. Desde el Museo Santa Clara nuestra felicitación a la comunidad de hermanas que lo habita.
La imagen, que fue donada por la primera Señora de Feria, está esculpida en alabastro en la primera mitad del siglo XV. Es una de las mejores escultura marianas de nuestra región.
Con un detalle de la misma queremos felicitarles, también, por ser el Día de Extremadura.



lunes, 5 de septiembre de 2016

PIEZA DEL MES - SEPTIEMBRE 2016


Candeleros
Plata en su color, torneada y cincelada
25.5 x 14.5 cm
Antonio Ruiz de León
Taller cordobés
1779
Monasterio de Santa María del Valle, Zafra








































La iluminación ritual de los edificios cultuales cristianos fue habitual desde los primeros tiempos, documentos antiguos cuentan la ingente cantidad de lámparas encendidas en una de las basílicas romanas. Sin embargo, no está claro para los liturgistas cuándo se inicia la costumbre de alumbrar el altar.

Aunque un mosaico del siglo IV o V, encontrado en Túnez, muestra el interior de una basílica, sobre cuya mesa hay tres candeleros, la primera referencia escrita sobre el uso litúrgico de velas es del siglo VIII. En el Ordo Romanus Primus se señala cómo los siete acólitos ceroferarios que acompañaban al Pontífice, tras la procesión de entrada, debían dejar a los lados del altar los cirios encendidos que portaban.

A comienzos del segundo milenio, en frescos y miniaturas que representan interiores eclesiales, ya se advierten sobre el altar dos velas; un uso litúrgico que ratifica el papa Inocencio III en De Sacro Altaris Mysterio a finales del siglo XII.

El ordenamiento litúrgico postrero prescribe como inexcusables en el altar dos velas encendidas para las misas rezadas, es decir, las más sencillas. Ya que en las cantadas o solemnes se pueden usar cuatro o seis velas, y siete si la preside el obispo diocesano.

Esta pareja de candeleros de altar es obra de uno de los plateros cordobeses más destacados del siglo XVIII: Antonio Ruiz de León el Viejo, cuya actividad se centra entre 1759 y 1786.

Siguen un diseño de la época de Carlos III, en el que las tres partes de que constan (pie, astil y mechero), aunque se distinguen mediante estrangulamientos, conservan su continuidad a través de los gallones y estrías helicoidales que los surcan.


Marcas: Del artífice Antonio Ruiz de León (A/[R]VIZ), del contraste Mateo Martínez (-9/MART[ÍNEZ] y el león rampante de Córdoba.











Galería altadel Museo. Hasta el 30 de septiembre

martes, 9 de agosto de 2016

CAMPAÑA DE VERANO DE RESTAURACIÓN 2016 EN EL MUSEO

Desde hace seis años, un grupo de licenciados y graduados, dirigidos por el profesor Dr. D. Francisco José Sánchez Concha, de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Sevilla, vienen participando en la conservación del patrimonio del Museo y el Convento de Santa Clara de Zafra, en sucesivas campañas estivales.
La empresa anual es fruto del acuerdo y colaboración con la Universidad Hispalense, del Excmo. Ayuntamiento de Zafra, de la Dirección General de Patrimonio de la Junta de Extremadura, de la Asociación de Amigos del Museo y Patrimonio de Zafra, junto al propio Museo y la Comunidad de clarisas. Cada una de ellas ha ofrecido medios o financiación para que tan importante actividad, no lucrativa, de conservación y formación pudiese culminar con éxito.
En esta sexta campaña, la actividad restauradora se ha extendido a la capilla de la Caridad, que regenta la Cofradía de la Humildad y Paciencia, de la que se han tratado dos relicarios y dos imágenes.
Nuestra gratitud por su trabajo y dedicación a Cándido Baquero, Conso Muñoz, Nolasco Alcántara, Lorena Gordillo, María Aguilar, María Jesús González, Francisco José García, Patricia García, Elena Martínez, David Aguilar, Beatriz Gámez, Celia Torres, Inés Rivilla, Paloma Álvarez, Alejandro González, Justa Tejada. Y, cómo no, a su director Paco Sánchez.
Gracias a todos, instituciones y personas, por el esfuerzo que supone trabajar en pro de la conservación del patrimonio zafrense.
A continuación, recogemos una selección de imágenes de esta pasada campaña.

 











jueves, 30 de junio de 2016

PIEZA DE MES - JULIO/AGOSTO 2016






































Nuestra Señora del Carmen
Terracota policromada, cristal, plata y madera dorada
60  x 20 x 19 cm
Manuel Gutiérrez-Reyes Cano
Sevilla
Segunda mitad del siglo XIX

Monasterio de Santa María del Valle, Zafra

 

La orden de los carmelitas surge en el Monte Carmelo, allá en Tierra Santa en el siglo XII. Y lo hace inspirándose en la vida del profeta Elías y bajo el patronazgo de un icono de Nuestra Señora llevando a su Hijo en brazos. 

Pero, las representaciones más frecuentes de la Virgen del Carmen surgen en el Seiscientos, aunque parten de una visión mística medieval: amaneciendo el 16 de julio de 1251, al Prior General san Simón Stock se le aparece la Virgen para entregarle el escapulario de su Orden y prometerle la salvación a quienes muriesen llevándolo.


El escapulario de color pardo, distintivo del hábito carmelitano, es una tira de tela, con una abertura por donde introducir la cabeza, que cuelga sobre el pecho y la espalda. Para el uso de los laicos se redujo a dos pedazos de tela, con simbología carmelita, unidos por cintas para colgar al cuello. 


Ambos se ven superpuestos en la efigie mariana, que llevaría otro en su mano para ofrecerlo figuradamente al santo prior, a los fieles o a las ánimas del purgatorio. 


La Virgen, representada como una joven de pose elegante, rostro amoroso y ensortijados cabellos, va revestida con el hábito carmelita: túnica y escapulario marrones y capa blanca, ornados con sencillas cenefas y motivos dorados. En su brazo izquierdo porta al Niño Jesús que mira arrobado el rostro de su Madre.


Es una pieza, en barro cocido y policromado, firmada por Manuel Gutiérrez-Reyes Cano (1845-1915), uno de los más reconocidos escultores decimonónicos sevillanos. Autor de una fecunda obra esencialmente religiosa, fue profesor de dibujo y modelado y restaurador de tallas procesionales.




 


Hasta el 31 de agosto. Galería alta del Museo